Imagina que estás leyendo un artículo científico que compara dos materiales restauradores. Al llegar a las conclusiones, los autores afirman que uno de ellos presenta un mejor desempeño que el otro. Sin embargo, cuando revisas los resultados, descubres que, a pesar de que un material obtuvo valores numéricos superiores, las diferencias entre ambos no fueron estadísticamente significativas. ¿Te ha sucedido alguna vez?
Este es uno de los ejemplos de lo que en investigación científica se conoce como spin, un fenómeno que está recibiendo cada vez más atención en la literatura odontológica.
De hecho, hace algunas semanas publiqué en este blog un análisis de una revisión sistemática sobre el uso de Ribbond y su papel en el patrón de fractura de los dientes molares restaurados. En ese análisis identifiqué una posible sobreinterpretación de los resultados que podría considerarse un ejemplo de spin.
¿Qué es el spin?
El término inglés spin puede entenderse como una manera de presentar o interpretar los resultados de una investigación para hacerlos parecer más favorables, importantes o prometedores de lo que realmente son.
No significa necesariamente que los investigadores hayan falsificado datos o cometido fraude. El spin puede producirse de manera intencional o involuntaria, incluso en investigaciones realizadas correctamente.
Por ejemplo, podemos encontrar spin cuando:
- Un estudio no encuentra diferencias estadísticamente significativas entre dos tratamientos, pero sus autores concluyen que uno es superior al otro.
- Los resultados principales no son favorables, pero las conclusiones destacan resultados secundarios positivos para transmitir una impresión de éxito.
- Se recomienda utilizar un material o una técnica clínica cuando los resultados obtenidos no justifican esa recomendación.
- Se destacan los beneficios de una intervención, mientras sus posibles efectos adversos reciben poca atención.
En todos estos casos, el problema no está necesariamente en los datos obtenidos, sino en la manera de comunicarlos e interpretarlos.
¿Qué sabemos sobre el spin en odontología?
Aunque el estudio del spin no es nuevo en medicina, durante los últimos años se han publicado varias investigaciones que permiten conocer mejor su presencia en la literatura odontológica.
En 2022, Sensever et al., en un estudio publicado en el Journal of Dentistry, analizaron 49 revisiones sistemáticas con metaanálisis sobre tratamientos restauradores. Encontraron una presencia moderada de spin en los resúmenes y baja en los textos completos. Uno de los resultados más llamativos fue que aproximadamente 65 % de los resúmenes no mencionaba posibles efectos adversos de las intervenciones. Además, el 22.4 % de las revisiones presentaba, en el texto completo, recomendaciones clínicas que no estaban respaldadas por sus resultados. Este trabajo puso de manifiesto que incluso las revisiones sistemáticas, frecuentemente utilizadas para orientar decisiones clínicas, pueden presentar interpretaciones problemáticas.

En 2024, Cruz et al. publicaron en Brazilian Oral Research una revisión de alcance que reunió 13 estudios sobre spin en diferentes especialidades odontológicas, incluyendo endodoncia, ortodoncia, periodoncia y odontología restauradora. Todos los estudios incluidos identificaron alguna presencia de spin, con prevalencias que variaron entre el 30 % y el 86 % de las publicaciones evaluadas. Estas cifras no representan la prevalencia general del spin en odontología, ya que los estudios utilizaron muestras y criterios diferentes. Sin embargo, demuestran que el problema no está limitado a una especialidad o a un tipo particular de publicación.

Recientemente, Galdino-Santos et al., en un trabajo que saldrá el 2027 en el Journal of Dentistry, pero ya disponible porque ha sido publicado anticipadamente, ampliaron esta perspectiva mediante una revisión de alcance que incluyó 30 investigaciones sobre spin y otras distorsiones relacionadas con la comunicación de resultados en odontología. Una de sus principales observaciones fue que todavía existe una considerable diversidad en las definiciones y los métodos empleados para identificar el spin. Es decir, aunque cada vez sabemos más sobre este fenómeno, todavía necesitamos criterios más uniformes para estudiarlo y comparar los resultados de las investigaciones.

¿Por qué debería importarle al dentista clínico?
Porque buena parte de nuestras decisiones clínicas se apoya en la evidencia científica.
Cuando elegimos un sistema adhesivo, una resina compuesta, una técnica restauradora o cualquier otro tratamiento, esperamos que las conclusiones de los artículos reflejen fielmente los resultados obtenidos. El problema es que, por falta de tiempo, muchas veces leemos únicamente el resumen de una publicación. Y precisamente allí, especialmente en las conclusiones, puede aparecer el spin.
Esto no significa que debamos desconfiar de todas las investigaciones, sino que necesitamos desarrollar una lectura más crítica. Una recomendación clínica presentada con entusiasmo no necesariamente cuenta con evidencia suficiente para respaldarla.
Antes de aceptar las conclusiones de un artículo, vale la pena hacerse una pregunta sencilla: ¿Lo que los autores están afirmando realmente fue demostrado por los resultados de su investigación?
Reconocer el spin no significa desconfiar de toda publicación científica, sino aprender a distinguir entre los resultados que una investigación realmente demuestra y las interpretaciones que sus autores hacen de ellos. Al fin y al cabo, la lectura crítica de la literatura es una herramienta indispensable para tomar mejores decisiones clínicas.