El sellado inmediato de la dentina no siempre mejora la adhesión como pensamos

Hace un año estaba buscando antecedentes para una investigación sobre análisis de la información que se publica sobre Odontología Restauradora Biomimética en redes sociales, específicamente en Instagram. En medio de ese proceso encontré afirmaciones que me llamaron mucho la atención, una de ellas decía que los protocolos biomiméticos consiguen valores de adhesión de más del 400% en relación a los protocolos realizados por dentistas tradicionales. Los valores mostrados eran contundentes: 58.25 MPa vs. 11.58 MPa, y rápidamente imaginé que se referían a un procedimiento conocido como sellado inmediato de la dentina.

En esta publicación, que he dividido en 2 partes debido a su extensión, discutiré sobre esta técnica y su potencial efecto en los valores de adhesión a dentina.

Imagen obtenida del sitio web del Academy of Biomimetic Dentistry

¿Qué es el sellado inmediato de la dentina (IDS)?

El IDS (immediate dentin sealing) es un procedimiento que consiste en aplicar y fotopolimerizar un sistema adhesivo sobre la dentina recién expuesta inmediatamente después de finalizar la preparación dentaria para una restauración indirecta, antes de realizar la impresión y colocar la restauración provisional. La idea tiene antecedentes en estrategias desarrolladas entre la década de 1990 y comienzos de los 2000, como resin coating technique (Japón), dual bonding (Suiza) o prehibridization (EE. UU.), pero fue Pascal Magne quien posteriormente consolidó y popularizó el concepto de IDS.

Entre sus posibles ventajas se encuentran proteger la dentina durante la fase provisional, reducir la sensibilidad posoperatoria, reducir el riesgo de contaminación de la superficie dentinaria y permitir que la interfaz adhesiva esté completamente polimerizada antes de la cementación o colocación de la restauración definitiva.

Vale la pena recordar que, antes de esta propuesta, lo tradicional era hacer el sellado tardío de la dentina o DDS (delayed dentin sealing), que consistía en hacer la preparación, la  impresión, poner un provisional, y solamente hacer el protocolo adhesivo el día de la cementación de la restauración indirecta.

Hablando específicamente de mejora de la adhesión, esa cifra de más del 400% no apareció de la nada: proviene esencialmente de un estudio clásico publicado por Magne et al. en 2005. En aquel experimento, la resistencia adhesiva fue de 11.58 MPa cuando se hizo DDS y de 58.25 MPa cuando se realizó IDS, una diferencia realmente impresionante. Sin embargo, ¿significa esto que simplemente esperar un par de semanas hace que se pierda gran parte de la capacidad de adhesión a dentina?

El estudio clásico de Pascal Magne et al. (2005) sobre IDS

En diciembre de 2005, Magne et al. publicaron en The Journal of Prosthetic Dentistry un artículo científico titulado Immediate dentin sealing improves bond strength of indirect restorations. Actualmente, septiembre de 2026, es el tercer artículo más citado de la producción de Pascal Magne con 220 citaciones en Scopus y 514 en Google Scholar.

Los autores utilizaron 15 molares humanos divididos en tres grupos (n = 5):

  • Grupo control: 1. Dentina preparada → 2. Aplicación de ácido/primer/bond (fotocurado) → 3. Restauración directa con técnica incremental
  • Grupo DDS: 1. Dentina preparada → 2. Restauración provisional (2 semanas en solución salina) → 3. Remoción de provisional y microarenado de la dentina → 4. Aplicación de ácido/primer/bond (NO fotocurado) → 5. Restauración directa con técnica incremental
  • Grupo IDS: 1. Dentina preparada → 2. Aplicación de ácido/primer/bond (fotocurado) → 3. Restauración provisional (2 semanas en solución salina) → 4. Remoción de provisional y microarenado del adhesivo → 5. Aplicación de solamente bond (NO fotocurado) → 6. Restauración directa con técnica incremental

En el estudio fue usado el adhesivo de grabado y lavado de tres pasos Optibond FL (Kerr) y la resina compuesta Z100 (3M ESPE). De hecho, un dato curioso es que, a pesar de que el título hace referencia a la mejora de la adhesión en restauraciones indirectas, el modelo experimental simuló la etapa de la provisionalización pero no incluyó una restauración indirecta ni un cemento resinoso: la restauración final se realizó con resina compuesta en la técnica directa incremental. 

Los resultados fueron contundentes: 55.06 MPa para el control, 11.58 MPa para DDS y 58.25 MPa para IDS. Los grupos control e IDS no fueron estadísticamente diferentes, mientras que DDS presentó una resistencia significativamente menor. Además, el propio artículo señala que la enorme variabilidad del DDS se debía a numerosas fracturas producidas con cargas próximas a cero. A primera vista, el estudio parece demostrar que adherir sobre dentina recién preparada es claramente superior a hacerlo dos semanas después. 

El patrón de fractura también fue muy diferente. En el grupo DDS, el 98% de las fallas fueron interfaciales, mientras que en IDS este porcentaje fue de 49%. Además, aunque en DDS se formó una capa híbrida de 3–5 µm, los autores observaron discontinuidades frecuentes entre esta y la resina suprayacente. Esto es importante porque sugiere que la debilidad no necesariamente estaba en la penetración del adhesivo y formación de la capa híbrida, sino que podría localizarse en una zona más superficial de la interfaz.

Debemos aclarar también que los valores de OptiBond FL correspondientes a los grupos control, DDS e IDS de 2 semanas publicados en 2005 fueron reutilizados en el artículo de 2007, al que se añadieron otros grupos experimentales. Por lo tanto, para fines de síntesis de evidencia, estos grupos no deben considerarse como resultados independientes procedentes de dos investigaciones diferentes, ya que los datos publicados en 2005 fueron nuevamente incluidos en el artículo de 2007.

Con estos resultados, que mostraron una diferencia tan amplia, el artículo y la técnica de IDS no demoraron en popularizarse. Sin embargo, investigaciones posteriores de otros autores, menos difundidas que la de Pascal Magne, no consiguieron reproducir necesariamente el mismo comportamiento a favor de esta técnica.

Otros estudios con resultados diferentes

Buscando en la literatura podemos encontrar varios estudios que analizaron el efecto del IDS en la adhesión, pero no todos tienen metodologías parecidas a la del estudio clásico de Magne et al. de 2005, y por lo tanto no son directamente comparables. Hay investigaciones que introducen una variable diferente, como el uso de un cemento resinoso, para luego simular una cementación adhesiva de un material indirecto, por ejemplo, Rigos et al. (2019), Sakr et al., (2021) y Gailani et al., (2021). Sin embargo, entre los estudios publicados, hay dos de grupos de investigación diferentes con metodologías particularmente parecidas a la de Magne et al. (2005) y publicados en revistas de visibilidad internacional: Ribeiro da Silva et al. (2016) y van den Breemer et al. (2019).

El estudio sudamericano sobre IDS

En 2016, Ribeiro da Silva et al., de la Universidad del Norte de Paraná, en Londrina, Brasil, publicaron en la revista Applied Adhesion Science un estudio bastante interesante sobre el efecto del DDS y el IDS en la adhesión usando otro adhesivo de grabado y lavado de tres pasos: Adper Scotchbond Multi-Purpose (3M ESPE). El artículo tuvo, sin embargo, una difusión mucho menor que el trabajo de Magne et al. Es difícil saber por qué; posiblemente influyeron factores como haber sido publicado en una revista no especializada en odontología y el hecho de que sus resultados no mostraran una diferencia marcada entre IDS y DDS. Como referencia, a septiembre de 2026, el estudio de Ribeiro da Silva registra solo 12 citaciones en Google Scholar, a comparación de las 514 de Magne.

El grupo control (G1 en el estudio) fue adherido inmediatamente, como en una restauración directa convencional, y alcanzó 42.18 MPa. En uno de los grupos DDS (G4 en el estudio) se hizo algo muy parecido a lo que hicieron Magne et al. (2005), la dentina permaneció durante dos semanas en solución salina bajo un material provisional resinoso, Clip F; posteriormente, el provisional fue retirado, la superficie fue limpiada primero con cureta y luego con piedra pómez, y se realizó el procedimiento adhesivo antes de colocar la resina compuesta Z350 XT. Este grupo alcanzó 37.16 MPa, sin diferencia estadísticamente significativa respecto al control. Por su parte, el grupo IDS (G5 en el estudio) obtuvo 34.11 MPa. De hecho, los grupos control, DDS e IDS no presentaron diferencias estadísticamente significativas. En otras palabras, después de dos semanas de provisionalización no se observó el enorme deterioro descrito por Magne usando el mismo tipo de material provisional resinoso.

Además, el análisis del patrón de fractura tampoco mostró un comportamiento claramente desfavorable para el DDS. Las fracturas mixtas fueron predominantes tanto en DDS como en IDS (52.0% y 60.4%, respectivamente), mientras que las fallas adhesivas representaron 18.8% y 22.9%.

Vale la pena mencionar también que los grupos G2 y G3, en los que se utilizaron restauraciones provisionales acrílicas cementadas con Dycal (cemento de hidróxido de calcio) y TempBond NE (cemento de óxido de zinc libre de eugenol), respectivamente, tampoco presentaron diferencias estadísticamente significativas respecto al control (40.14 y 37.77 MPa).

El estudio europeo sobre IDS

En 2019, Carline van den Breemer de la Universidad de Groningen, en los Países Bajos, publicó junto a otros colaboradores un experimento con una metodología parecida, aunque el único gran detalle diferente fue que el adhesivo Optibond FL fue calentado a 40°C en todos los grupos. De forma general, los dientes permanecieron durante tres semanas con una restauración provisional de Protemp 4 (resina bisacrílica) cementada con Durelon (cemento de policarboxilato de zinc). Después de retirar el provisional, cuando la dentina del grupo DDS fue limpiada únicamente con piedra pómez, la resistencia adhesiva fue de 30.2 MPa, prácticamente idéntica a los 29.8 MPa obtenidos con una capa de IDS, sin diferencia estadísticamente significativa. Es decir, incluso después de tres semanas de provisionalización, DDS e IDS no mostraron una diferencia estadísticamente significativa bajo ese protocolo.

Además, en DDS, todas las fracturas evaluadas ocurrieron en la interfaz adhesivo-dentina y se registró además una falla pretest. En IDS, el 67% fueron interfaciales, mientras que el 22% ocurrió dentro del adhesivo y el 11% en dentina. Sin embargo, el número de especímenes fue pequeño y el estudio no reportó una comparación estadística entre los patrones de fractura, por lo que esta diferencia debe interpretarse únicamente de manera descriptiva.

Para facilitar la comparación con el estudio de Magne et al. (2005), seleccioné únicamente los resultados obtenidos a 1 semana con una capa de IDS (IDS-1L) y excluí los grupos con doble capa de adhesivo, con una capa adicional de resina fluida y los resultados obtenidos después de 6 meses de almacenamiento. También excluí los grupos en los que, además de la piedra pómez, se realizó microarenado con CoJet (partículas de óxido de aluminio recubiertas con sílice), ya que la incorporación de estas variables adicionales dificultaría la comparación entre los estudios. Este análisis no pretende ser una revisión sistemática, sino identificar en la literatura resultados que muestran que el DDS no siempre presenta una reducción significativa de la resistencia adhesiva frente al IDS.

Comparación de los 3 estudios

A manera de resumen he elaborado una tabla comparando las principales características metodológicas de estos tres estudios, en la que quedan claras sus similitudes:

CaracterísticaMagne et al. 2005Ribeiro da Silva et al. 2016van den Breemer et al. 2019
Estrategia comparadaDDS vs IDSDDS vs IDSDDS vs IDS
Denominación de los grupos dentro del estudioDDS e IDSDDS (G4) e IDS (G5)DDS (SC-P/1wk) e IDS-1L (SC-P/1wk)
SustratoMolares humanosMolares humanosMolares humanos
SuperficieDentina coronaria planaDentina coronaria planaDentina coronaria plana
AdhesivoOptiBond FLAdper Scotchbond Multi-PurposeOptiBond FL
Tipo de adhesivoGrabado y lavado de 3 pasosGrabado y lavado de 3 pasosGrabado y lavado de 3 pasos
Duración de provisionalización2 semanas2 semanas3 semanas
Almacenamiento durante la provisionalizaciónSolución salina, temperatura no reportadaSolución salina al 0.9%, temperatura no reportadaAgua, temperatura no reportada
ProvisionalTempfil Inlay (material resinoso fotopolimerizable)Clip F (material resinoso fotopolimerizable)Protemp 4 (resina bisacrílica autopolimerizable) cementada con Durelon (cemento de policarboxilato de zinc)
Limpieza luego de remoción del provisionalMicroarenado: RONDOflex + CoJetCureta + piedra pómezPiedra pómez
Adhesión en grupo IDS después de provisionalizaciónSólo bondÁcido/Primer/BondSilano/Primer/Bond
Adhesivo calentadoNo reportadoNo reportadoSí, sólo el bond a 40 °C
Fotocurado del adhesivo (en ambos grupos DDS e IDS) antes del compositeNoSíNo
Material restauradorZ100Z350 XTEnamel Plus HFO
Almacenamiento después de la restauración24 h, agua destilada, temperatura ambiente24 h, agua destilada, 37 °C1 semana, cloramina T 0.5%, 37 °C
EnsayoMicrotracciónMicrotracciónMicrotracción
Valores adhesivos de DDS 11.58 MPa37.16 MPa30.2 MPa
Valores adhesivos de IDS58.25 MPa34.11 MPa29.8 MPa
¿IDS significativamente superior?SíNoNo

A partir de aquí, la pregunta deja de ser simplemente si el IDS aumenta la adhesión. Tal vez deberíamos darle la vuelta al problema: ¿por qué el DDS del estudio de Magne presentó valores tan bajos cuando otros estudios posteriores no consiguieron reproducir ese comportamiento?

En la segunda parte analizaré algunas posibles explicaciones. ¿Realmente se debe a que la adhesión se realizó sobre una dentina que ya no estaba “recién cortada”? ¿Puede influir el protocolo utilizado para limpiar la dentina después de la fase provisional? ¿O el resultado podría estar relacionado con la forma en que se aplicó y fotopolimerizó el adhesivo?

13 comentarios en «El sellado inmediato de la dentina no siempre mejora la adhesión como pensamos»

    • Hola Albert, has tocado un punto neurálgico. Es cierto que hoy muchos más profesionales de salud están buscando basar sus prácticas en evidencia, pero hay una confusión tremenda entre lo que realmente se entiende como evidencia científica y un solo artículo científico escogido «a dedo». La evidencia cientifica es la síntesis de todo lo que se ha estudiado hasta el momento sobre determinado asunto, haciendo análisis crítico minucioso, evaluando la metodología, considerando la jerarquía de los estudios y siempre buscando evitar el sesgo de confirmación. Fuerte abrazo.

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